El control sobre los menores con videojuegos
Está claro que entre menores hay un gran problema de adicción
a los videojuegos, pero no sabemos hasta que punto. Hay muchos científicos que
estudian todo lo relacionado con este ámbito y hay muchas posiciones
contradictorias.
El doctor en psicología y especialista en psicología clínica
Manuel Araújo explica: «Todo aquello que
produzca sensaciones intensas y placenteras va a tender a la repetición. El
videojuego es una gran fuente de estímulos». Se entiende que es aproximadamente
a los 25 años cuando se desarrolla totalmente el cerebro humano. Las
estructuras que tienen que ver con las funciones ejecutivas superiores son las que más tardan. «Los videojuegos están
pensados para enganchar ».
En los cerebros maduros el impulso de repetir está mucho más
controlado. En los infantiles ese control no está tan marcado. Y cuando se
traspasa el límite aparecen los problemas
«Existe en el videojuego una mezcla de estimulación visual,
táctil y auditiva. Todo ello sumado a la idea de competir y ganar. Eso produce
placer en el ser humano. La tendencia es volver a ese placer. «Estamos
programados genéticamente para ello ».
Mientras tanto, hay otros especialistas que indican cosas
contrarias. Elisardo Becoña indica que el principal problema de la juventud es
otro: «El problema grave de adicción es el alcohol, no los videojuegos. No hay
más que ir a un hospital y ver como todos los fines de semana entran casos y
casos de comas etílicos».
Tras todas las explicaciones psicológicas, aparece siempre
una apelación al sentido común. Mucha gente asocia los videojuegos a
niños y es una idea equivocada. En el mercado global un 28 % son los menores y
un 62 % , adultos. Hay categorías para todas las edades
Jugar con una consola
no es algo malo para un niño. Si lo hace a las tres de la mañana, sí. Pero si
eso ocurre es claramente porque falta el control paterno. Hay padres que no
quieren pelear con sus hijos o que le dicen que sí porque ven que los amigos
también lo hacen.
A la vista de la situación, se está barajando la idea de dar charlas formativas
para padres: Los videojuegos, que por sí mismo no son malos. Es más,
ayudan a la rapidez mental o las habilidades de coordinación. Pero siempre
tienen que estar tutelados por un adulto.